viernes, 16 de septiembre de 2011

STEYR LP1 de CO 2

Nacida en Austria, un país de importante tradición armera y gran afición al tiro, de la mano del diseñador de las armas de mayor éxito entre las de este tipo de CO2, el austriaco Emil Senfter. En 1990 se presento la nueva pistola firmada por Steyr, en la que se plasman los más recientes desarrollos del mago austriaco de las armas neumáticas y la calidad tradicional de Steyr-Mannlicher.

Un arma que desde su aparición está pasando como un vendaval por el mundo de la competición, ganando medallas en todas las categorías.

El esquema general de la Steyr C02 Match (o LP 1, pues el fabricante la denomina de las dos maneras), muestra a primera vista rasgos que delatan su origen. La configuración de bombona horizontal bajo el cañón, unida a un pequeño cajón de mecanismos muy rebajado para permitir la instalación muy alta del disparador, muy cercano al eje cañón, son rasgos en los que se reconoce la mano del diseñador.

Lo mismo puede decirse del eje del cañón muy bajo, o del sistema de cierre articulado («de rodillera»Guiño accionado mediante una palanca pivotante.

Como otras pistolas de C0.2 de gran categoría, la Steyr LP/Match es un arma a la que fuera de su ámbito pueden encontrarse precedentes en las pistolas libres. Hay numerosas características que comparte con muchas armas de esa categoría. La posición del cañón, la construcción con sólo una espiga para anclar la empuñadura sin obligar que esta última tenga que atenerse a formatos predeterminados, son cosas ya vistas desde hace tiempo en las Libres.

Está provista con una pre-cámara de admisión de gas. Esta característica permite intercambiar fácilmente las bombonas sin pérdidas de gas, pero también hace que el arma sea más sensible a los cambios de temperatura ambiental. No olvidemos que la mencionada pre-cámara se encuentra en el cajón de mecanismos, por encima y por delante del guardamonte, y esta pieza tiene una escasa inercia térmica, muchísimo menor que la bombona de gas. Este es un problema genérico que afecta a las armas de CO2 y con el que los usuarios ya tienen familiaridad.

El sistema de gas de la Steyr presenta algunas novedades destinadas a aumentar la seguridad del manejo y transporte. Así cada bombona tiene una válvula auxiliar de descarga que entra en funcionamiento cuando está sometida a una presión superior a 170 Atmósferas. Este nivel puede alcanzarse cuando se llena en exceso una bombona o cuando se hace con demasiada rapidez, o también cuando se exponga dicho recipiente a una temperatura demasiado elevada.

En todos estos casos, la válvula se abrirá automáticamente, dejando escapar parte de los gases. Con todo, cuando tiene lugar la situación descrita, queda aún un generoso margen de seguridad antes de que pueda sobrevenir alguna incidencia verdaderamente peligrosa, pues la presión de prueba de las bombonas ―que resisten sin daño alguno― es de 250 Atmósferas. Es decir, un 50 por ciento más elevada que el valor que activa la válvula de seguridad.

El seguro de cierre: También para tiro en seco.

Hay además otro dispositivo de seguridad que en este caso se ocupa de evitar escapes en caso de manipulación incorrecta. Como es habitual en las pistolas concebidas por el autor de la Steyr, el flujo de gas necesario para impulsar cada disparo viene gobernado por el choque de una barra percutora, que al golpear la válvula de disparo que tiene la precámara, vence la resistencia de esta última y la empuja durante unos instantes, en los cuales parte de los gases pasan al cañón y propulsan el balín.

Para evitar que este proceso tenga lugar en caso de que el obturador (cierre) no se encuentre perfectamente cerrado, con las pérdidas de rendimiento que ello supondría, la Steyr cuenta con un sencillo mecanismo que impide la percusión, Se trata de una simple palanca que se interpone en el camino del percutor en cuanto levanta la palanca del cierre más de 3,5 mm. Este mecanismo de seguro cumple, además, otra fundón: Sirve como dispositivo de entrenamiento •en seco».

El funcionamiento del disparador durante el tiro -en seco- es exactamente igual a cuando se efectúa un disparo normal. No hay cambios en el recorrido o la tracción. Esto es así porque cuando se realiza el tiro de ejercicio el percutor queda libre como si se tratara de un tiro normal, pero la aguja percutora no llega a golpear la válvula porque la palanca que asegura contra cierres incompletos, se lo impide. De hecho, el dispositivo de tiro “en seco” no es más que un simple vastago que impide a la palanca del cierre bajar por completo.

El cañón, pieza clave de toda arma, sigue las características habituales de la marca. Se trata, pues, de un tubo conseguido por el método de martilleo en frío mediante el que se le han tallado ocho rayas. Como también suele ocurrir en algunos otros cañones fabricados por Steyr, el tubo es unas décimas de milímetro más estrecho en la boca (Choke), detalle que tiende a mejorar la precisión.

Va sujeto al armazón por medio de dos tornillos de puntas cónicas que permiten ajustar ligeramente su posición, y hacer que encaje en la manera adecuada en el obturador. Hay una cubierta de aleación ligera (como el armazón/cajón de mecanismos) que recubre al cañón en todo lo que sobresale. Sobre ella se encuentra el punto de mira que se puede situar en tres posiciones diferentes, cada una de ellas un centímetro más atrás del plano de boca del cañón. Además del punto de 4,5 mm. de ancho que viene instalado de fábrica, acompañan al arma otros dos adicionales cuya anchura es de 5 y 4 mm., respectivamente.

La empuñadura: Ajustable en ángulos y distancias.

Dos puntos fuertes son la empuñadura y la concepción ergonómica del arma. La Match 91 viene de origen con una empuñadura firmada por el italo-suizo Cesare Morini, y se ofrece en varias tallas, tanto para damas, senior y juniors, aparte de versiones para tiradores zurdos. Es uno de los mayores aciertos de un arma que es notable en todo. La posición de la mano es difícil de superar, y hay verdaderamente muy poco, tal vez nada, que se deba modificar para conseguir un empuñamiento idóneo.

Lo más curioso de esta empuñadura son sus posibilidades de regulación, que dentro de unos pequeños márgenes permiten hacer ajustes desplazándola hacia arriba, hacia abajo y hacia adelante, y pivotarla en los tres ejes. Las posibilidades de inclinación están limitadas porque el cajón de mecanismos toca con las paredes interiores de su alojamiento en la empuñadura, y no permiten giros laterales de más de tres grados. El ángulo de la empuñadura se puede aumentar en poco más de cuatro grados, y reducirse un par de ellos. En realidad, es posible superar estas cantidades, pero hacerlo significa renunciar a la perfecta estabilidad del montaje, tal y como veremos.

Los ajustes en inclinación y posición de la empuñadura se realizan desenroscando parcialmente unos tornillos que hay en la parte baja y en la parte trasera del armazón. Los cuatro que se encuentran en la parte inferior, permiten modificar la altura y un poco el ángulo (en resumen, «la altura de plato»Guiño de todo el conjunto del arma con respecto a la empuñadura, pero si se desenroscan más de 2,3 mm. ya no se consiguen variaciones angulares, sino sólo levantar el conjunto, e incluso perder estabilidad.

Es fácil comprender la afirmación anterior si la asimilamos a lo que sucede cuando una mesa tiene las patas de diferente altura; o queda estable en una posición inclinada, o bien deja alguna de las patas sin apoyo.

Aparte de los ajustes en altura e inclinación de plato, también se pueden hacer pequeñas correcciones angulares desenroscando los tornillos traseros (cuatro grados). De nuevo, hay que tener cuidado en no excederse, pues, de lo contrario, en particular si se gira demasiado hacia la izquierda, la palanca del cierre rozará con el canto superior de la empuñadura.

Al margen de los ajustes mencionados, la empuñadura Morini tiene una placa para apoyar el canto de la mano que admite ajustes en altura e inclinación, y para mejorar el agarre, la superficie en contacto con la mano está provista con un profundo graneteado.

Para seguir con el análisis, se debe comentar que el disparador es otro de los aspectos notables de esta pistola. Desde las primeras Match CO2 a las series del arma que recibieron el nombre de Match LP y las actuales LP10 han sufrido algunas modificaciones, pero es un mecanismo complejo y de brillante ejecución que ofrece en todos los casos magníficos resultados.

Se trata, naturalmente, de un mecanismo con fiador compuesto, pero en él no hay una palanca auxiliar, sino dos, algo propio sólo de los complicados disparadores de las pistolas libres de ese momento. La relación de palancas que se obtiene es excelente y permite la casi imposible combinación de recorrido corto, tracción suave y buen enganche del fiador, junto con unas completas posibilidades de ajuste en tracción y recorrido en cada uno de los dos tiempos.

Cómo el Reglamento de pistola Neumática exige una tensión mínima de 500 gms., las posibilidades de ajuste que realmente interesan son cómo repartir dicha tracción en dos tiempos y dos recorridos que se adapten a los gustos del tirador.

Los ajustes de origen, que constan de un primer tiempo con un recorrido de 0,9 mm., y un segundo de solamente 0,3 vitálmente sin sobrante. En lo referente a las tracciones, el disparador empezaba a moverse cuando se ejercía sobre él un esfuerzo de 250 gms., y se volvía a detener cuando la fuerza llegaba a 350 gms. La salida tenía lugar con 500 gms. exactos con absoluta uniformidad.

La Steyr LP fue y sigue siendo una fenomenal arma de concurso. Utilizada en su dia por la mayor parte de los tiradores y tiradoras punteros, entre ellos Marina Logvinenko y Lubos Ra-cansky, los dos campeones del mundo de 1991 de Pistola Neumática, respectivamente, en las categorías femenina y masculina.

La Steyr está bastante bien equilibrada. El centro de gravedad se encuentra al comienzo de la bombona de gas, a 194 mm. de la boca del cañón. La escasísima altura del eje del cañón sobre la mano (2,5 mm. tan solo) y la excelente empuñadura componen una sensación de comodidad difícil de igualar. Esto se corona con unas miras excelentes.

El alza, la posibilidad de variar la anchura de muesca. Esto se consigue mediante el sencillo procedimiento de dividir la chapa del alza en dos y sujetar cada una de ellas con un tornillo que permite acercarlas o alejarlas entre sí. Tambien la profundidad de la mira puede ser variada subiendo o bajando el tablon a traves de los dos tornillos que lo sujetan.

El llenado de las bombonas exige la rutina de rigor: Poner la bombona unos veinte minutos en el congelador, enroscar a la botella de CO2, pesar la bombona... Las dos bombonas que acompañan al arma admiten 53 gr. de C02 suficientes para unos 180 disparos. Conviene dejar reposar un rato la pistola antes de comenzar a tirar y después hacer unos cuantos disparos sin balín. De esta forma evitaremos irregularidades debidas a la admisión de CO2 líquido, condensaciones, etc., que acostumbran a rebajar la velocidad inicial.

La LP que probamos debía tener un robusto resorte en la válvula de disparo, o bien, uno de percusión algo blando, pues aparte de que notábamos algunos síntomas de velocidad más bien baja, medimos con un cronógrafo la velocidad de tres tiros consecutivos, pero espaciados unos 20 segundos, y nos dio en los tres la misma lectura de 134 m/s. Es posible aumentar la tensión del percutor y llegar a los 160-170 m/s (que recomienda el fabricante) con sólo quitar la empuñadura y apretar un tornillo.

Es una pistola de manejo descansado, sin retroceso y con altísimas calificaciones en todos los apartados. Y una herramienta de competición extremadamente eficaz, cuya aparición forzo a sus competidores a presentar tipos modificados con el fin de evitar que el nuevo vendaval austríaco se los llevara por delante. •


FICHA TECNICA

Calibre     4,5 mm
Longitud total    391 mm
Longitud del cañon    232 mm
Peso en vacio 1.210 g
Altura total    143 mm
Ancho maximo      50 mm
Longitud linea mira    336 mm  (max)
Autonomia    180 tiros

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